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Ex-Convento del Desierto de los Leones. ¿Qué hay, si no hay ni desierto ni leones?

Ex-Convento del Desierto de los Leones. ¿Qué hay, si no hay ni desierto ni leones?

   ¿Han tenido muchas ganas de ir a un lugar que les mostraron en fotos, y pasa mucho tiempo hasta que lo pueden visitar? Eso me pasó a mí antes de que pudiera visitar el Ex-Convento del Desierto de los Leones. Un edificio colonial ubicado al sureste de la Ciudad de México famoso por ser un lugar tranquilo en medio de una extensión de terreno de más de 200 hectáreas. ¿Se lo imaginan?

Ex Convento del Desierto de los Leones visto desde las alturas. Foto de Ricardo Gomez Garrido
El Convento visto desde las alturas. Foto por Ricardo Gomez Garrido.

     Cuando llegó ese día tan esperado para mí, mi familia y yo decidimos comenzarlo con un desayuno con barbacoa en el restaurante El Carnalito de la carretera México-Toluca (en el Estado de México). Fue la primera vez que visitamos ésta nueva sucursal (la primera se encuentra en el km 11 de la autopista Toluca-Atlacomulco) y siento que en general nos quedó un poco a deber. Esto no lo digo por la comida porque sé que toda mi familia disfrutó del consomé calientito, las quesadillas de champiñones, huitlacoche y requesón, además de los cuatro tacos de barbacoa que nos dieron de cortesía minutos después de sentarnos a la mesa. Tampoco es por la limpieza del lugar ni por nuestro amable mesero que nos atendió de manera rápida. Lo digo porque notamos que la logística en esta sucursal es menos estricta, o diferente, a las otras sucursales. Para nuestra mala sorpresa, a media mañana no tenían varias frutas ni algunas cervezas porque su proveedor aún no les había surtido. Fuera de este pequeño detalle, siento que mi experiencia fue buena.

    Ya después de comer, nos dirigimos a la carretera Toluca-México rumbo a nuestro destino. Éste lugar se encuentra al sureste de la CDMX dentro del primer Parque Nacional del país, el cual fue declarado como tal en 1917 por Venustiano Carranza. Fue precisamente esto lo que a mí me impresionó y la razón por la que quería verlo con mis propios ojos. Tan solo pasando la entrada, sientes como si estuvieras muy lejos de la ciudad al adentrarte en el bosque donde lo único que ves es la carretera rodeada de altos árboles. Finalmente, llegamos al lugar donde se alza este imponente edificio histórico del Siglo XVI. Estacionamos el carro en las áreas designadas y cruzamos la calle. Mientras caminamos, pasamos por muchos puestos dónde los locales vendían artesanías y ofrecían una gran variedad de alimentos y bebidas. Pero no nos detuvimos. Más tarde regresaríamos a esos lugares.

La historia del Ex-Convento del Desierto de los Leones

    Llegó el momento de entrar al convento. La entrada general al recinto cuesta $17 pesos por persona e incluye la visita guiada (no hay descuento para estudiantes ni menores de edad). Conforme la gente va llegando, tienen la opción  de recorrer el lugar por su cuenta o esperar al guía. En nuestro caso, esperamos el recorrido con el guía y tan solo en nuestro grupo se juntaron más de 30 personas para escuchar la explicación. Nuestra guía comenzó el recorrido contándonos un poco de la historia del convento y de la orden cristiana que habitó el lugar: los carmelitas descalzos. Así mismo, nos disipó algunas dudas respecto al nombre: ¿Había leones en ese bosque? ¿Fue acaso un desierto durante la época colonial? No hay nada más alejado de la verdad que eso.

El origen del nombre

Se dice que los monjes carmelitas le llamaron “desierto” para describir la tranquilidad que había en el lugar, la cual les permitía llevar a cabo sus oraciones. Por otra parte, hay dos versiones del origen de “los leones”. La primera dice que se le llamó así porque una familia de apellido León gestionaba el convento ante la Corona Española. La otra versión menciona que el nombre surgió porque habían muchos gatos monteses en la zona. Al ser estos muy parecidos a los leones, decidieron nombrarlo Desierto de los Leones como se le conoce actualmente. Sin embargo, originalmente el convento se llamó “Santo Desierto de Nuestra Señora del Carmen de los Montes de Santa Fe”.

¿Qué hay en el Ex-Convento carmelita?

    Después de este pequeño breviario cultural, la guía nos llevó por las diferentes salas del convento. En nuestro recorrido visitamos la cocina, el refectorio (lugar donde comían los frailes mientras otro monje hacía lecturas de la Biblia desde un púlpito), las celdas (donde dormían los monjes), la hospedería (donde hospedaban a los visitantes) y el claustro. Pero lo que más me impactó del recorrido fue la caminata por el sótano del convento. Según nuestra guía, éste servía como sistema hidráulico para transportar el agua fluvial al acueducto y para filtrar la humedad de la construcción.  Lo más impresionante es que el sótano sigue cumpliendo la función inicial para la que fue construido. Especialmente la de filtrar la humedad.

Sotano del Convento del Desierto de los Leones

    Antes de finalizar la visita, la guía nos llevó al fondo de la explanada donde antes estaba el primer convento carmelita (mismo que se destruyó por un terremoto ocurrido en 1705), para escuchar el sonido que viajaba por las ermitas. Hicimos un ejercicio en donde una persona se puso en una esquina frente a la pared mientras otra persona hacía lo mismo en la esquina contraria. Al comenzar uno de ellos a susurrar, ¡el otro podía escucharlo perfecto y claro!. Esto era posible gracias a la cúpula de la ermita. La forma concava de la consturcción permitía que el sonido viajara de un lugar a otro. ¡Impresionante!

     Cuando se despidió la guía, nos mencionó que había una vereda que te llevaba a un río muy bonito. Lamentablemente no bajamos a ver este lugar porque ya se hacía tarde y teníamos hambre. Entonces nos salimos del convento y regresamos a la zona de comida por la que habíamos pasado. Escogimos un restaurante que tenía una vista panorámica del bosque desde una cima y una decoración muy original. Pedimos mixiotes, sopes, caldo de nopales y mi hermana una rica garnacha que me dio a probar. Felices y con barriga llena, pagamos la cuenta y nos dirigimos al carro para ir a casa.

   Para un lugar que guarda tantas historias como el Convento del Desierto de los Leones, un día no es suficiente para descubrir todo lo que ofrece. A nosotros nos faltó realizar una fogata junto a las cabañas, bajar a conocer el río y realizar un recorrido de Leyendas Nocturnas. Estos se realizan los  jueves, viernes y domingos a las 21:00 horas con un costo de $150 pesos. No cabe duda que una visita más nos espera en este precioso lugar.

Cuentenme. ¿Ustedes han visitado este lugar? ¿Cuáles fueron sus opiniones?



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